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Un día a la vez

  • 16 may 2021
  • 2 min de lectura

Actualizado: 18 sept 2021

Todavía me cuesta creer que no la tengo más, que no puedo hablar con ella, que no la puedo acariciar, abrazar, besar.



Después de mucho tiempo me animé a dar luz a este blog. La verdad, creo que es como mi terapia personal, porque siento que expreso más escribiendo. Mucho más en este momento que vivo un duelo muy fuerte porque perdí al ser que era mi columna vertebral, a la mamá más amorosa, dedicada y fuerte que me ha podido tocar. Fui la hija menor, su compañera, su “nena”, su "conchito" como siempre me decía, así que imagínense cómo puedo sentirme con su reciente partida.


Todavía me cuesta creer que no la tengo más, que no puedo hablar con ella, que no la puedo acariciar, abrazar, besar. Ser consciente de su ausencia todavía me duele y mucho, sé que es parte del proceso que me toca vivir por eso lo acepto y dejo que fluya, como siempre digo: un día a la vez.


Conocer su enfermedad un mes antes de la cuarentena que nos cambió la vida a todos fue el golpe más duro que pude haber recibido y no poder verla porque estuvimos prohibidos de salir, fue una agonía diaria. Y luego, el temor de contagiarla a pesar de tomar todas las medidas de seguridad fue muy angustiante. Sentí que era una prueba demasiado fuerte en mi vida, saber que día a día la perdía y que no podía estar cerca a ella, fue algo que no puedo describir con palabras.


Después de su partida y durante este proceso de duelo decidí abrir este blog, porque a pesar del dolor tan fuerte y de los altibajos propios de mi tristeza, sigo viviendo, sigo respirando y sigo en mi camino de crecimiento personal y es eso lo que deseo transmitir.


El dolor es muy difícil, sobre todo cuando despiertas y crees que todavía es muy mal sueño, o mejor dicho una pesadilla, pero debes seguir, levantarte, trabajar, vivir. A veces tengo días que me siento en el suelo, pero sé que ella no quisiera verme mal. Y su amor, su recuerdo y la fuerza que me da mi familia, me alientan cada día y me permiten reponerme y continuar.


Solo puedo decirles que a pesar de los momentos difíciles que atravesamos, cuando creemos que no podemos más, siempre tenemos una fuerza interior que puede levantarnos, siempre que la busquemos y nos aferremos a ella. Podemos caer, pero si realmente queremos (y con la ayuda de Dios) es posible seguir…



 
 
 

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Elena Molina

UN DÍA A LA VEZ

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© 2021 by  Elena Molina

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